Cuidado personal, ¿o cuidado Tóxico?

Cuidado personal, ¿o cuidado Tóxico?

Cuidado personal, ¿o cuidado Tóxico?

– Por Gonzalo Pérez, Health Coach IIN y Cofundador BioOptimiza

 

Lo que pones en tu cuerpo podría estar enfermándote en silencio. Así es, cada mañana, sin pensarlo demasiado, usamos productos que asociamos con salud, bienestar, limpieza y cuidado personal: la pasta de dientes, el desodorante, el shampoo, jabones, PERFUMES y en muchos casos también, cosméticos. Pero lo que muchos desconocen es que estos productos pueden estar cargados de sustancias químicas que alteran tu equilibrio hormonal, metabólico y neurológico.

Estas sustancias son conocidas como disruptores endocrinos. Aunque sus nombres pueden parecer técnicos o inofensivos, su impacto en el cuerpo es profundo, silencioso y acumulativo.

 

¿Qué son los disruptores endocrinos?

En palabras simples, “son todo tipo de compuestos que desequilibran tu bienestar” Son compuestos químicos capaces de interferir con la función de nuestras hormonas, imitando, bloqueando o alterando su producción, ¿En qué nos afecta?, en nuestros biorritmos y salud multidimensional. Están presentes en cosméticos, plásticos, alimentos, detergentes y, por supuesto, en muchos productos de aseo personal.

Aunque la industria defiende su uso bajo el argumento de “dosis seguras”, lo que verdaderamente importa es la exposición crónica, acumulativa, combinada y diaria, que puede alterar profundamente el funcionamiento del sistema endocrino y tu cuerpo en general.

 

Pero vamos a lo concreto… ¿Cuáles son estos ingredientes que deberías evitar? (y por qué).

Empezamos por el Flúor (presente en la mayoría de pastas dentales)
Se ha relacionado con efectos sobre la glándula tiroides, neurodesarrollo infantil y posible neurotoxicidad. Estudios del National Toxicology Program y de Harvard señalan su asociación con una menor puntuación en CI en niños expuestos a niveles elevados.

Los Parabenos (usados como conservantes en desodorantes, cremas y shampoos)
Imitan el estrógeno y han sido detectados en tejidos de tumores mamarios. Su acción como pseudoestrógenos puede alterar el equilibrio hormonal femenino y masculino.

Sales de aluminio (como el aluminio clorhidratado en antitranspirantes)
Aunque se sigue estudiando su implicancia en enfermedades como el Alzheimer, su capacidad de acumularse en el cerebro y alterar el eje hormonal es motivo de creciente preocupación. Además, el aluminio en particular lo encontramos muchas veces en lols desodorantes antitranspirantes, utilizados en zonas de alta absorción (glándulas axilares), lo que podría estar enfermándonos en silencio.

Los Ftalatos (Phalates, por si no los pillas en español), ocultos bajo el término “fragancia” o “parfum”.
Estos plastificantes afectan la producción de testosterona, interfieren con la tiroides y están vinculados a problemas de fertilidad. Se los ha relacionado con alteraciones en el desarrollo fetal masculino.

Triclosán (y esa huev… ¿qué es?), un antibacteriano súper presente en jabones y pastas de dientes de las marcas típicas.
Puede alterar el microbioma y el sistema endocrino. Su uso ya ha sido restringido por la FDA en productos antibacteriales por su potencial para generar resistencia bacteriana.

Metales pesados y acumulativamente tóxicos (plomo, cadmio, mercurio)
Se han encontrado en ciertos maquillajes, tintes y cremas. Son neurotóxicos, bioacumulativos y disruptores endocrinos potentes. El CDC y la OMS afirman que no existe un nivel seguro de exposición a plomo, especialmente para niños y embarazadas.

 

En fin, ¿Qué hacen realmente en tu cuerpo?

Estos químicos pueden imitar hormonas como el estrógeno o la tiroxina, bloquear receptores hormonales, alterar la señalización celular o generar inflamación crónica, ¡Así de simple!. Esto puede derivar en problemas de tiroides, resistencia a la insulina, alteraciones del ciclo menstrual, infertilidad, baja testosterona o deterioro cognitivo.

El problema no está en un solo producto, sino en la suma total de la exposición diaria. Lo que pones en tu cuerpo, lo que respiras, lo que comes… todo se acumula. Sólo un pequeño paréntesis; no olvidemos que la piel es el órgano más grande del cuerpo humano y todo lo absorbe. Por sólo mencionar un ejemplo que siempre uso, “los perfumes”; esos “pufs” que parecen insignificantes que ponemos directamente en las zonas de mayores receptores de absorción en nuestra piel, como el cuello y, ¿saben qué órgano tenemos ahí además?, la tiroides… nuestro director de orquesta hormonal.

 

Avancemos a la solución. ¿Qué puedes hacer hoy?

  • Lee las etiquetas. Evita productos con palabras como fluoride, triclosan, parabens, parfum, aluminium.
  • Prefiere cosmética limpia. Busca certificaciones como ECOCERT, USDA Organic, o marcas transparentes.
  • Cambia lo esencial primero. Empieza por lo que usas todos los días: pasta de dientes, desodorante, shampoo, perfumes, etc.
  • Reduce fragancias sintéticas. Opta por productos sin “fragancia” o que usen aceites esenciales.
  • Considera hacer tus propios productos o monitorear las alternativas que tenemos en BioOptimiza para empezar con pequeños cambios. Existen recetas caseras seguras y efectivas para desodorantes y pastas naturales.

 

Recuerda, para empezar a BioOptimizar tu bienestar, no tenemos que “inventar la rueda”. Empieza con pequeños cambios, tomar el control de lo que pones sobre tu piel y lo que dejas entrar a tu cuerpo. Reducir tu carga tóxica diaria es un paso fundamental hacia un sistema hormonal más equilibrado, un metabolismo funcional y una mente más clara.

Porque lo que no se ve… muchas veces sí importa.

Gonzalo

 

 

Estudios y respaldo científico

  • Grandjean P, Landrigan PJ. The Lancet Neurology, 2014 – Fluoruro y desarrollo cerebral.
  • Darbre PD. J Appl Toxicol, 2004 – Parabenos en tejido mamario.
  • Trasande L. Environ Health Perspect, 2013 – Ftalatos y metabolismo hormonal.
  • NTP Report, 2020 – Fluoruro y salud neurológica.
  • WHO – Exposición a plomo en infancia.